Enlaces accesibilidad
Curiosidades

¿Cómo se recoge el algodón? Conocemos el oficio del algodonero

  • ¿Sabías que desde Lebrija se exporta más del 60% de algodón de nuestro país?
  • Aprendemos la labor del oficio del algodonero, ¿cómo preparan esta fibra textil para su venta?
  • Si quieres saber más sobre costumbres, pueblos y cultura de nuestro país, visita la web de España Directo

Por
España Directo - Recogemos algodón en Lebrija

El algodón es una fibra textil, la cual es producida por un arbusto de la familia de las malváceas (como el hibiscus) y su origen reside en regiones tropicales o subtropicales, como India o Latinoamérica.

A partir de octubre se extiende y cubre como un manto blanco los bajos del río Guadalquivir. A la altura de Lebrija, en Sevilla, luce ahora en su máximo esplendor y los campos parecen un cultivo de nubes. Durante nueve meses se recoge y se prepara. Desde este punto de la geografía española se exporta más del 60% de algodón de nuestro país.

En el paso de la recolección, se tiene que comprobar si el algodón está húmedo o no. Si lo estuviera y ha llegado al hueso, no se puede recolectar (se tendría que esperar), por lo que primero se palpa hasta ver dónde llega la humedad. Si se duda, un truco muy eficiente es morder la pipa que se esconde en esa nube algodonosa y si cruje, es que está en perfectas condiciones de ser recolectado.

Cultivo de algodones

Cultivo de algodones dszc

Antiguamente se recogía a mano y durante cuatro o cinco días, 20 personas estaban, codo con codo, recogiendo este producto. Ahora, la cosa ha cambiado: ‘’Una hectárea y media, con una cosechadora, se hace en media hora solamente’’, nos cuenta Juan Antonio, uno de los encargados de la recolección.

Turno para los pisadores

Una vez recolectado, llega el turno de los pisadores. Todo el algodón se vuelca en una especie de contenedor donde se pisará, como si fuera uva, para poder compactarlo: ‘’Pasitos cortos y golpes secos’’.

Del campo se pasa a la cooperativa, donde diariamente reciben un millón de kilos de algodón. Tras su llegada, se coge un kilo de este y se hace un análisis de calidad de la cosecha. Se miden la humedad (con un higrómetro) y las impurezas (a través de un testeo de color, longitud de la hebra…). Cuanta mayor longitud de la hebra, más calidad tiene.

Tras estos pasos, toca lavarlo y prepararlo para su venta. En este punto, la semilla ya ha sido retirada. Se empaca y pesan en balas de fibra, listas para las industrias textiles.