Conformismo

Al hablar del conformismo,  me recuerda la reflexión que me ocasiono el El libro de la Vaca de Camilo Cruz.

Antes de mencionar lo que nos dice al respecto Camilo

 Cruz en su libro, vamos analizando los términos que participan en este concepto según la real academia y el significado de la palabra: Conformismo.

Conformismo: Según la real academia se trata de “Práctica de quien fácilmente se adapta a cualquier circunstancia de carácter público o privado”, que entendemos por esto, pues que es habitual adaptarnos a cualquier circunstancia, pero no necesariamente en el aspecto positivo.

Todos en nuestra vida llevamos creencias, escusas, justificaciones y hábitos que facilita que nos adaptemos fácilmente a un logro parcial aun cuando podemos lograr más, y por tanto que vivamos en un conformismo  y mediocridad sin siquiera ver que eso está sucediendo.

Camilo Cruz explica esto del conformismo y la mediocridad con la Historia de la Vaca que transcribo a continuación para un mejor entendimiento:

El conformismo-1La historia de la Vaca.

Inicia la Enseñanza…………

La historia cuenta que un viejo maestro deseaba enseñar a uno de sus discípulos la razón por la cual muchas personas viven atadas a una vida de conformismo y mediocridad y no logran superar los obstáculos que les impiden triunfar. No obstante, para el maestro, la lección más importante que el joven discípulo podía aprender era observar lo que sucede cuando finalmente nos liberamos de aquellas ataduras y comenzamos a utilizar nuestro verdadero potencial.

Para impartir su lección al joven aprendiz, aquella tarde el maestro había decidido visitar con él algunos de los parajes más pobres de la provincia. Después de caminar un largo rato encontraron el que debía ser el vecindario más triste y desolador de aquella comarca y se dispusieron a buscar la más humilde de todas las viviendas.

Aquella casucha a medio derrumbarse, que se encontraba en la parte más distante de aquel caserío, debía ser -sin duda alguna- la más pobre de todas. Sus paredes milagrosamente se sostenían en pie, aunque amenazaban con derribarse en cualquier momento; el improvisado techo dejaba filtrar el agua, y la basura y los desperdicios que se acumulaban a su alrededor daban un aspecto decrépito a la vivienda. Sin embargo, lo más sorprendente de todo era que en aquella casucha de 10 metros cuadrados pudiesen vivir ocho personas. El padre, la madre, cuatro hijos y dos abuelos, se las arreglaban para acomodarse en aquel lugar.

Sus viejas vestiduras y sus cuerpos sucios y malolientes eran prueba del estado de profunda miseria que reinaba allí. Sus miradas tristes y sus cabezas bajas dejaban ver que la inopia no sólo se había apoderado de sus cuerpos sino que había encontrado albergue en su interior.

Curiosamente, en medio de este estado de penuria y pobreza total, esta familia contaba con una posesión poco común en tales circunstancias: una vaca. Una flacuchenta vaca que con la escasa leche que producía, proveía a aquella familia con el poco alimento de algún valor nutricional. Esta vaca era la única posesión material con que contaban, y parecía ser lo único que los separaba de la miseria total.

Y allí, en medio de la basura y el desorden, pasaron la noche el maestro y su novato discípulo. Al día siguiente, muy temprano y asegurándose de no despertar a nadie, los dos viajeros se dispusieron a continuar su camino. Salieron de la morada y antes de emprender la marcha, el anciano maestro le dijo en voz baja a su discípulo: “Es hora de que aprendas la lección que has venido a aprender”.

Después de todo, lo único que habían logrado durante su corta estadía era poder ver los resultados de una vida de conformismo y mediocridad, pero aún no estaba claro para el joven discípulo cuál había sido la causa que había originado tal estado de desidia. Ésta era la verdadera lección, el maestro lo sabía y el momento de aprenderla había llegado.

Como inicia la gran lección………

Ante la incrédula mirada del joven, y sin que éste pudiese hacer nada para evitarlo, súbitamente el anciano sacó una daga que llevaba en su bolsa y de un solo tajo degolló a la pobre vaca, la cual se encontraba atada a la puerta de la vivienda.

¿Qué has hecho maestro? -dijo el joven con voz angustiada- buscando no despertar a nadie.¿Qué lección es ésta que amerita dejar a esta familia en la ruina total? ¿Cómo has podido matar esta pobre vaca, que representaba la única posesión con que contaba esta familia?

Inmutado por el estado de angustia de su joven discípulo y haciendo caso omiso a sus interrogantes, el anciano se dispuso a continuar la marcha. Así pues, dejando atrás la macabra escena, maestro y discípulo partieron, con aparente indiferencia del primero por la suerte que podía correr esta pobre familia ante la pérdida de su única posesión.

Durante los días siguientes, una y otra vez, el joven era asaltado por la nefasta idea de que, sin aquella vaca, la familia seguramente moriría de hambre. ¿Qué otra suerte podían correr después de haber perdido su única fuente de sustento?

Un año más Tarde………

La historia cuenta que un año más tarde, los dos hombres decidieron regresar nuevamente por aquel lugar para ver qué suerte había corrido aquella familia. En vano buscaron la humilde posada. El lugar parecía ser el correcto, pero donde un año atrás se encontrara la humilde vivienda, ahora se levantaba una casa grande, que daba la apariencia de haber sido construida recientemente. Se detuvieron por un momento para observarla desde la distancia y asegurarse que estaban en el mismo lugar.

Lo primero que pasó por la mente del joven fue el nefasto presentimiento de que seguramente la muerte de la vaca había sido un golpe demasiado fuerte para aquella pobre familia. Muy posiblemente se habían visto obligados a abandonar aquel lugar y ahora, una nueva familia, con mayores posesiones, se había adueñado de él y había construido una mejor vivienda.

¿Adónde habrían ido a parar aquel hombre y su familia? ¿Qué habría sucedido con ellos? ¿Cómo se alimentaban los niños, ahora que no contaban con la leche de aquella vaca? Quizás la pena moral había sido suficiente para doblegarlos. Todo esto pasaba por la mente del joven discípulo mientras que, vacilante, se debatía   entre  acercarse a la nueva vivienda a indagar por la suerte de los antiguos moradores o continuar el viaje y evitar confirmar sus peores sospechas.

Cuál sería su sorpresa cuando del interior de aquella casa salió el mismo hombre que un año atrás les diera posada en su vivienda. Pero esta vez, su aspecto era totalmente distinto, el brillo en sus ojos, su cuerpo aseado y su amplia sonrisa daban muestra de que algo significativo había sucedido. El joven no podía dar crédito a lo que veían sus ojos. ¿Cómo es posible? ¿Qué sucedió aquí? Preguntó notablemente sorprendido. “Hace un año en nuestro breve paso por este lugar, fuimos testigos de la inmensa pobreza en que ustedes se encontraban. ¿Qué ocurrió durante este lapso para que todo esto cambiara?”

Que paso sin la Vaca…………….

Ignorante del hecho de que el discípulo y su maestro habían sido los causantes de la muerte de su vaca, el hombre relató cómo, coincidencialmente, el mismo día de su partida, algún maleante, envidioso de su vaca, había degollado salvajemente al pobre animal.

El hombre continuó relatándole a los dos viajeros cómo su primera reacción ante la muerte de la vaca había sido de desesperación y angustia. Por mucho tiempo, la poca leche que producía la vaca había sido su única fuente de sustento. Más aún, el poseer esta vaca les había ganado el respeto de sus menos afortunados vecinos, quienes seguramente envidiaban no contar con tan preciado bien.

Sin embargo, continuó el hombre, poco después de aquel trágico día, nos dimos cuenta que a menos que hiciéramos algo, muy probablemente, nuestra propia supervivencia estaría en peligro. Necesitábamos comer, debíamos buscar otras fuentes de alimento para nuestros hijos, así que limpiamos el patio de la parte de atrás de la casucha, conseguimos algunas semillas y decidimos sembrar vegetales y legumbres con los que pudiésemos alimentarnos.

Después de algún tiempo notamos que la improvisada granja producía mucho más de lo que necesitábamos para nuestro propio sustento, así que comenzamos a venderles a nuestros vecinos algunos de los vegetales que sobraban y con este dinero compramos más semillas. Poco después vimos que nos sobraba suficiente de lo que cosechábamos como para venderlo en el mercado del pueblo. Así lo hicimos y por primera vez en nuestra vida pudimos tener dinero suficiente para comprar mejores vestimentas y arreglar nuestra casa. De esta manera, poco a poco, este año nos ha traído una vida nueva. Es como si la trágica muerte de nuestra vaca, hubiese abierto las puertas a una nueva esperanza.

El joven, quien escuchaba atónito la increíble historia, entendió finalmente la lección que su sabio maestro buscaba enseñarle. Era obvio que la muerte de aquel animal había sido el principio de una vida de nuevas y mayores oportunidades.

Que hubiese pasado si la Vaca Viviera?……………

El maestro, quien había permanecido en silencio, prestando atención al fascinante relato del hombre, llamó al joven a un lado y le preguntó en voz baja:

–              ¿Tú crees que si esta familia aún tuviese su vaca, estaría donde ahora se encuentra?

–              Seguramente no, respondió el joven.

–              ¿Si ves? La vaca, fuera de ser su única posesión, era también la cadena que los mantenía atados a una vida de conformismo y mediocridad. Al no contar más con la falsa seguridad que les proveía el sentirse poseedores de algo, así no fuese más que una flacuchenta vaca, debieron tomar la decisión de esforzarse por buscar algo más.

–              En otras palabras, la misma vaca que para sus vecinos era una bendición, a ellos les daba la sensación de no estar en la pobreza total, cuando en realidad estaban viviendo en medio de la miseria.

–              ¡Exactamente! Respondió el maestro. Así es cuando tienes poco, porque lo poco que tienes se convierte en una cadena que no te permite buscar algo mejor. El conformismo se apodera de tu vida. Sabes que no eres feliz con lo que posees, pero no eres totalmente miserable. Estás frustrado con la vida que llevas, mas no lo suficiente como para querer cambiarla. ¿Ves lo trágico de esta situación?

Cuando tienes un trabajo que odias, con el cual no logras satisfacer tus necesidades económicas mínimas y el cual no te trae absolutamente ninguna satisfacción, es fácil tomar la decisión de dejarlo y buscar uno mejor. No obstante, cuando tienes un trabajo que no te gusta, pero que suple tus necesidades mínimas, que te ofrece cierta comodidad pero no la calidad de vida que verdaderamente deseas para ti y tu familia, es fácil conformarte con lo poco que tienes. Es fácil caer presa del “dar gracias ya que por lo menos cuentas con algo… Después de todo, hay muchos que no tienen nada y ya quisieran poder contar con el trabajo que tú tienes.”

Fuente: Camilo Cruz (Liderazgo y Mercadeo)

Conclusiones……….

 conformismo-2La MEDIOCRIDAD es peor que el fracaso total. Éste al menos te obliga a evaluar otras opciones.

Cuando has tocado fondo y te encuentras en el punto más bajo de tu vida, la única opción es subir.

La miseria absoluta, el fracaso total, el tocar fondo, te obligan a actuar. No obstante, con el CONFORMISMO sucede todo lo contrario, puesto que éste engendra MEDIOCRIDAD y a su vez, la MEDIOCRIDAD perpetúa el CONFORMISMO.

El Gran Peligro de la MEDIOCRIDAD es que es soportable, podemos vivir con ella.

Otra historia que ilustra este punto perfectamente:

Una persona llegó perfectamente a la casa de un viejo granjero. Frente a la puerta de su casa se encontraba sentado uno de sus perros. Era evidente que el perro no estaba a gusto, que algo le molestaba y lo tenía irritado ya que ladraba y se quejaba sin parar. Después de unos minutos de ver el evidente estado de incomodidad y dolor que exhibía el animal, el visitante le preguntó al granjero qué podría estarle sucediendo al pobre animal.

– No se preocupe ni le preste mayor atención –respondió el granjero–. Ese perro lleva varios años en las mismas.

– Pero… ¿nunca lo ha llevado a un veterinario a ver qué puede estarle sucediendo?, Preguntó el visitante.

– Oh no, yo sé qué es lo que le molesta. Lo que sucede es que es un perro muy perezoso.

– ¿Qué tiene eso que ver con sus quejas?

– Ocurre que, justo donde está acostado, se encuentra la punta de un clavo que sobresale del piso, que lo pincha y lo molesta cada vez que se sienta y por eso ladra y se queja.

– Pero… y ¿por qué no se mueve a otro lugar?

– Porque seguramente lo molesta lo suficiente como para quejarse, pero no lo suficiente como para moverse.

Este es el gran problema del CONFORMISMO y la MEDIOCRIDAD, que siempre nos molestan y nos incomodan, pero no lo suficiente como para que decidamos cambiar.

¿Conoces a alguien que esté en esta situación? ¿Y tú tienes un clavo o una espina que te esté molestando y que no te haya permitido alcanzar aquello que verdaderamente deseas?

Sí es así, decide hoy mismo deshacerte de todas las cosas que te están robando la posibilidad de vivir una vida plena y feliz.

conformarse

Alguna vez lei que un entrenador técnico proclamó con ímpetu a su equipo: “El enemigo de lo EXTRAORDINARIO es lo BUENO”.

Después de reflexionar por un momento acerca de esta idea, pude apreciar la gran sabiduría contenida esa esa simple frase.

Mientras estemos satisfechos con ser “BUENOS” nunca seremos “EXTRAORDINARIOS”.

Sommerset Maugham, escritor británico de drama y ficción dijo: “Lo interesante acerca del juego de la vida es que sí decidimos aceptar sólo lo mejor de lo mejor generalmente lo conseguiremos”. Lo opuesto es igualmente cierto. Aquellos que deciden contentarse con una vida promedio o una existencia mediocre, generalmente también lo logran.

Henry Ford solía decir: “Tanto sí crees o no que puedes hacer algo, siempre tendrás la razón”.

Camilo Cruz, también nos define lo que significa la vaca en su historia y el libro y en un párrafo nos dice, “la vaca simboliza todo aquello que nos mantiene atados a la mediocridad“, habla en su libro de las vacas más comunes;

“He aquí algunas de las más comunes:

  • Las vacas más frecuentes son las excusas con las que pretendemos explicar por qué no hemos hecho algo que sabemos que debemos hacer.
  • Una vaca también es una idea con la cual buscamos convencernos a nosotros mismos y a los demás, que la situación no está tan mal como parece. Esto, a pesar de que ya no la podamos soportar ni un minuto más.
  • La vaca también puede ser un pensamiento irracional que nos paraliza y no nos deja actuar. De hecho, la inmensa mayoría de los temores son vacas.
  • En ocasiones, las vacas toman la forma de falsas creencias que no nos permiten utilizar nuestro potencial al máximo.
  • Las justificaciones, por lo general, son vacas disfrazadas. Éstas son explicaciones que hemos utilizado por largo tiempo para justificar por qué estamos donde estamos, a pesar de que no quisiéramos estar ahí.

Como ves, las vacas pueden adoptar diferentes formas y disfraces que las hacen perceptibles en mayor o menor grado.”

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