La adicción o consumo excesivo de sustancias que alteran el estado de ánimo o la fisiología puede ocasionar daños a la salud de diversas maneras.

Tales daños incluyen los siguientes:

1. Efectos directos de las sustancias: por ejemplo, inhalar sustancias por la nariz puede dañar el cartílago nasal, y tomar opiáceos puede provocar estreñimiento inducido por estos, una forma crónica y potencialmente mortal de estreñimiento si una persona no recibe tratamiento.

El consumo regular de tabaco puede ocasionar una variedad de cánceres, y fumar metanfetaminas podría provocar una forma grave de caries dental conocida como “boca de metanfetamina”.

2. Lesiones: pueden ocurrir durante la administración de un medicamento, dependiendo del método. Por ejemplo, inyectarse con una aguja puede provocar daños en la piel y los músculos en el punto de inyección, y muchas personas consumen sustancias fumándolas, lo que provoca daños pulmonares y enfermedades respiratorias.

También pueden producirse lesiones en estado de ebriedad. Generalmente, el consumo de sustancias adictivas afecta la coordinación y el equilibrio, lo que puede provocar caídas y lesiones. Conducir bajo la influencia del alcohol y otras sustancias es un delito en la mayoría de los países, causando un porcentaje importante de todos los fallecimientos relacionados con el tráfico.

Algunas sustancias inducen reacciones violentas en las personas e incrementan la probabilidad de conductas de riesgo o de confrontación.

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3. Sobredosis: tomar demasiado de una sustancia o mezclar sustancias puede provocar una sobredosis. Aunque esto también puede ocurrir con medicamentos y productos farmacéuticos, es más probable que se presente en personas que toman una sustancia para alterar su estado de ánimo o con fines recreativos. Una sobredosis puede provocar coma y muerte.

4. Salud cardiovascular: muchas sustancias provocan picos en la presión arterial y la frecuencia cardíaca, lo que ejerce presión sobre el corazón y los vasos sanguíneos e incrementa el riesgo de evento cerebrovascular, ataque cardíaco y muerte.

5. Pérdida de higiene y rutina: la adicción puede convertirse en una característica integral en la vida de una persona, y los sistemas de recompensa en el cerebro pueden reconfigurarse para priorizar la sustancia o el comportamiento causante de la adicción por encima de la nutrición, la resolución de situaciones estresantes y la higiene.

La adicción también puede significar que una persona dedique grandes sumas de dinero cada mes a obtener la sustancia, aumentando el riesgo de una mala nutrición.

En ciertos casos, la adicción puede llevar a la falta de vivienda, lo que reduce en gran medida la protección y los recursos, incrementando así la exposición a los elementos.

6. Daño fetal: Si una mujer ingiere sustancias durante el embarazo, esto puede provocar anomalías congénitas o incluso la pérdida del feto.

 

Fuente: Medical News Today