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Aizkolari

Iker Vicente bate un histórico récord de aizkolaris de hace 25 años: "Desde que nací tengo un hacha en la mano"

El aizkolari Iker Vicente hizo historia en el Navarra Arena al lograr cortar 14 troncos de 56 pulgadas cada uno en 26 minutos y 46 segundos, una marca con la que batió el mítico récord de Donato Larretxea, que estaba vigente en este deporte rural desde hace 25 años.

En Navarra y el País Vasco el herri kirolak, es decir, el corte de troncos, es un deporte rural muy arraigado en esta zona y que cuenta con cientos de seguidores. Los que practican este deporte son conocidos como aizkolaris. Iker Vicente, natural de Otsagabia, es uno de ellos y desde el pasado domingo es también historia de este deporte.

Y es que este aizkolari ha logrado acabar con un mítico récord de este deporte rural, el que ostentaba Donato Larretxea desde 1995. En concreto, Iker 14 troncos de 56 pulgadas cada uno en 26 minutos y 46 segundos, superando en 31 segundos el récord de Larretxea: "Conseguí el reto que me puse", ha dicho a Antena 3 Deportes.

Iker, actual campeón de Euskal Herria y de Navarra en los cinco últimos años, logró esta proeza en el pabellón Navarra Arena de Pamplona.

Un hito que Vicente ha recibido "muy contento" y que ha desarrollado con "sensaciones bastante buenas" y "con el tiempo que tenía pensado", ha señalado a los periodistas tras el esfuerzo: "Pones tu cuerpo al límite y psicológicamente tienes que estar también muy preparado", nos ha explicado sobre su reto".

"Sí que es verdad que pensaba que los troncos serían un poquito mejores, y algunos han sacado nudos, pero no hay que poner excusas y la verdad es que estoy contento con lo que he hecho", ha asegurado para sostener que lo conseguido "es bueno para mí y también para mi deporte".

Sus padres, también aizkolaris

La dificultad era añadida, tanto por intentar superar un récord con 25 años de vigencia como por hacerlo tras varios meses de confinamiento, que le han impedido al principio de la pandemia a hacer entrenamientos "no demasiado completos" porque estaba acostumbrado a acudir a Pamplona dos veces por semana a realizarlos con un entrenador personal y ahora no ha podido durante un tiempo.

Iker ha confesado que lleva años preparándose para este momento: "Mi primera exhibición fue con cinco años. Desde que nací he estado con un hacha en la mano".