Diario Regional El Mañana De Valles
Rodrigo Bárcenas, el huesero del mercado

Rodrigo Bárcenas, el huesero del mercado


En las paredes de su casa no hay diplomas de universidades, en su ropa no cuelgan credenciales ni porta bata médica, pero es conocido por los trabajadores de los mercados, quienes recurren a él ante una dolencia física.

Es Rodrigo Bárcenas, originario de El Azulejo, "sobador" desde hace más de 15 años, una suerte de quiropráctico sin un título, con aprendizaje empírico y técnicas propias.

Dice ser quiropráctico nato y que sólo reafirmó sus estudios en El Paso, Texas, cuando estaba en los "yunaites".

En su paso por el beisbol resurgió su verdadera vocación, y en los campos curaba lesiones y calentaba músculos a los jugadores.

Fue en el norte donde pulió esta práctica ancestral, que persiste como oficio tanto en pueblos pequeños de México como en grandes ciudades de Estados Unidos.

Mientras platica atiende a un cliente con lesión en las falangetas de los dedos de una mano, "por eso hay que conocer el cuerpo humano, cada ligamento, cada hueso", expresa.

Explica que su trabajo está relacionado a la compostura del músculo y esqueleto, y va desde el relajamiento hasta la corrección o solución de ciertos dolores.

Labora en una panadería del Centro, y como huesero cobra 150 pesos por una lesión sencilla y 350 pesos por intervenir en la columna. Sobre los charlatanes, admite que los hay, pero que a él la gente ya lo conoce.

Termina su trabajo al solucionar el malestar de su cliente, luego se persigna y continúa su camino, pero es solicitado con un chiflido y un "primo arréglame los huesos".

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