19 julio 2016 | 11:16 am Por: Redacción

Señaló la FAO

PEQUEÑA AGRICULTURA FUE PRINCIPAL CAUSA DE DEFORESTACIÓN EN PERÚ

PEQUEÑA AGRICULTURA FUE PRINCIPAL CAUSA DE DEFORESTACIÓN EN PERÚ

Situación de nuestro país es un caso particular, pues en el resto de la región fue la agricultura comercial la que generó casi el 70% de deforestación entre los años 2000 - 2010

(Agraria.pe) En América Latina, la agricultura comercial es la principal causante de la deforestación, según el nuevo informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), “El estado de los bosques del mundo 2016” (SOFO, por sus siglas en inglés).

El SOFO señala que la agricultura comercial generó casi el 70 % de la deforestación en América Latina entre el periodo 2000-2010. La excepción fue Perú, donde el aumento de las tierras de cultivo en pequeña escala fue el factor dominante de la deforestación, causando el 41% de esta.
 
En la Amazonia en particular, la producción de agronegocios para los mercados internacionales fue el principal factor de deforestación posterior a 1990, producto de prácticas como el pastoreo extensivo, el cultivo de soya y las plantaciones de palma aceitera.
 
“La agricultura comercial de la región no puede continuar creciendo a expensas de los bosques y recursos naturales de la región”, reclamó Jorge Meza, Oficial Forestal Principal de la FAO.
 
Meza -quien dirige la iniciativa regional de la FAO de uso sostenible de los recursos naturales- destacó que políticas como la vinculación de incentivos agrícolas asociados a criterios ambientales, la adopción de prácticas silvopastoriles, el pago por servicios ambientales y la recuperación de las pasturas degradadas pueden evitar la ampliación de la frontera agrícola a costa de los bosques.
 
"La seguridad alimentaria puede lograrse mediante la intensificación agrícola y medidas como la protección social, en lugar de a través de la expansión de las áreas agrícolas a expensas de los bosques", explico Meza.
 
Aunque la deforestación sigue siendo alta en la región, a 2015 su tasa se ha reducido en casi 50% comparada a 1990. Esta reducción también ha sido significativa en el Amazonas, producto de las políticas de desarrollo sostenible impulsadas por los países que comparten la cuenca amazónica.
 
Según el SOFO, desde 1990 más de 20 países a nivel global mejoraron su seguridad alimentaria y mantuvieron o aumentaron su cobertura forestal, demostrando que no es necesario cortar bosques para producir más alimentos.
 
Ampliación de pasturas: principal causa de la deforestación
Un estudio citado por el SOFO sobre las causas de la deforestación en siete países de América del Sur (De Sy et al., 2015) evidenció la relación entre la deforestación y la expansión del pastoreo extensivo.
 
Según el estudio, en el período 1990-2005, el 71 % de la deforestación en Argentina, Colombia, Bolivia, Brasil, Paraguay, Perú y Venezuela se debió al aumento de la demanda de pastos; el 14 %, a los cultivos comerciales; y menos del 2 % a la infraestructura y a la expansión urbana.
 
La expansión de los pastos causó la pérdida de al menos un tercio de los bosques en seis de los países analizados. Sólo en Perú, el aumento de las tierras de cultivo en pequeña escala fue el factor dominante de la deforestación, causando el 41 %.
 
En Argentina, la expansión de los pastos fue responsable del 45 % de la deforestación, mientras que la expansión de las tierras de cultivo comerciales respondió por más del 43 %. En Brasil, más del 80 % de la deforestación se asoció a la conversión de tierras en terrenos de pastoreo.
 
Vincular las subvenciones agrícolas a las normas ambientales
En varios países del mundo, las subvenciones agrícolas a gran escala han fomentado la deforestación ya que aumentan la rentabilidad de la producción agropecuaria y generan presión por ampliar la frontera agrícola. Ejemplos de ello en la región son el pastoreo extensivo y la producción de soya a escala industrial.
 
Una opción de política para evitar esto es vincular los incentivos y mecanismos de fomento público que recibe la agricultura comercial al cumplimiento de normas ambientales.
 
El SOFO destaca que solo una reforma de este tipo en Brasil, que vinculó las subvenciones al crédito rural con criterios ambientales, evitó la pérdida de 270.000  hectáreas de bosques que habrían sido deforestadas para incrementar la producción de carne de vacuno.
 
La iniciativa “Bolsa Verde” de Brasil es otro ejemplo: un programa de transferencia condicionada de efectivo que entrega recursos a miles de familias pobres a cambio de que mantengan la cubierta vegetal y gestionen de forma sostenible sus recursos naturales.
 
Otra forma de reducir la presión sobre los bosques nativos es el desarrollo de plantaciones forestales.

Etiquetas: Fao